Ingredientes
4
4 latas de ventresca de Bonito del Norte Ortiz
800 g de patatas rojas
200 ml de leche entera
150 de mantequilla salada
Pimienta blanca recién molida
8 hojitas de salvia (opcional)
2 cucharadas de alcaparras
Sobre esta receta:
Salvia, un sabor diferente: en la cocina italiana se utiliza frecuentemente la combinación ‘burro e salvia’ (mantequilla y salvia) para aderezar ñoquis y platos de pasta rellena. Si no la encuentras fácilmente para la receta que proponemos puedes sustituirla por un toque de zumo de limón, naranja o incluso mandarina.
1
Llevamos a ebullición la leche con 100 g de mantequilla. Reservamos. Cocemos las patatas peladas y troceadas en una cazuela con agua hirviendo salada durante 20 minutos. Las pasamos por el pasapurés y vamos añadiendo la leche hasta que obtengamos la consistencia de un puré. Salpimentamos.
2
En una sartén con el resto de mantequilla freímos ligeramente las alcaparras escurridas y, opcionalmente, las hojas de salvia.
3
Repartimos ¼ parte del puré en cada plato y una ventresca de Bonito del Norte Ortiz escurrida para cada comensal. Añadimos una cucharada de la mantequilla con alcaparras y decoramos con dos hojitas de salvia fritas.
El Bonito del Norte ya es de por sí un pescado con un sabor y unas cualidades excepcionales, pero si hablamos de su ventresca, hay que rendirse a sus encantos. Es una parte con mucho sabor y con una textura única, perfecta para los más gourmets o para ese día que vienen invitados.