Ingredientes
4
8 calabacines mini
150 g de ricotta
1 lata de ventresca del Bonito del Norte Ortiz en aceite de oliva
4 lonchas de jamón ibérico
2 cucharadas de piñones
Aceite de oliva virgen extra
Pimienta
Sal
Sobre esta receta:
Variaciones a la ricotta: la ricotta aporta textura y cremosidad a esta receta. Pero, si no tienes a mano ricotta, puedes sustituirla por algún queso fresco o requesón o por un puré bien cremoso de hortalizas como patatas, boniato, zanahoria o coliflor.
1
Precalentamos el horno a 200°C y doramos los piñones en una bandeja refractaria durante 7-8 minutos. En una sartén antiadherente asamos las lonchas de jamón durante 2 minutos por cada lado y las dejamos reposar sobre papel absorbente de cocina.
2
Lavamos los calabacines mini, retiramos las dos puntas y los fileteamos en rodajitas de forma que no lleguen a despegarse en el fondo. Luego, los cocemos en una cestita al vapor durante 5 minutos.
3
Repartimos una cucharada de ricota en cada uno de los platitos de servicio y disponemos encima dos calabacines al vapor y láminas de ventresca de Bonito del Norte Ortiz. Espolvoreamos con los piñones y los crujientes de jamón desmenuzados, salpimentamos y aliñamos con un hilo de aceite de oliva virgen extra en el último momento antes de servir.
El Bonito del Norte ya es de por sí un pescado con un sabor y unas cualidades excepcionales, pero si hablamos de su ventresca, hay que rendirse a sus encantos. Es una parte con mucho sabor y con una textura única, perfecta para los paladares más exigentes.