Para llegar hasta el origen de este peculiar método de conservación tenemos que remontarnos a los tiempos en los que no existían los métodos de refrigeración actuales. Desde que el pescado llegaba a puerto hasta que alcanzaba los puntos de venta en el interior del país pasaba demasiado tiempo para que llegara fresco. Esa necesidad de distribuirlo en buenas condiciones llevó a imaginar nuevas técnicas de conservación, entre las que destacó el escabeche, que ha llegado hasta nuestros días.