Una vez abierto, para mantener todo su sabor hasta cinco días, recomendamos conservar el Bonito del Norte en el frigorífico, preferiblemente tapado y totalmente sumergido en aceite de oliva añadiendo más si fuera necesario. En muchos casos, encontrarás una tapa de plástico que permite guardar el producto en su propia lata, ideal para asegurar una óptima conservación.